Ando pues como sé,
y así me doy al camino.
La piel, perfumada de vida,
a surcos me teje el vestido.

Y osaré mirarme a los ojos,
quieto, guapo, limpio, tranquilo…
y después del batacazo
desaprenderé lo aprendido.

  • Facebook
  • Twitter
  • Yahoo Bookmarks
  • Blogger Post
  • Google Buzz
  • Google Gmail
  • Share/Bookmark